IMPACTO DE LAS POLÍTICAS DE ALGUNOS
GOBIERNOS A NIVEL REGIONAL
GOBIERNOS A NIVEL REGIONAL
En el desvelamiento del sistema de dominación capitalista, Marx muestra que el socialismo es una forma de vida que solamente puede ser planteada y construida por la clase dominada, que era en aquellos días el proletariado. De esa forma, la sociedad socialista seria entonces aquella que aboliría la propiedad privada, terminaría con la explotación, reconocería el carácter social de la producción, socializaría los medios de producción, extinguiría las clases. En la vida real, como lo esclarece Engels, sería una manera de organizar la vida en la cual, a través de un sistema de producción social, seria asegurado a todos los miembros de la sociedad, una existencia que, además de satisfacer sus necesidades materiales, aseguraría el libre y completo desarrollo de sus capacidades físicas e intelectuales.
El socialismo del siglo XXI plantea otra forma de organizar la vida, democratizando no solo la política – con otras formas de participación popular y no solamente la elección ritual – sino también la economía, la cultura y el poder militar. “El presupuesto debería ser decidido por la población, otras cuestiones de la economía también. Con la televisión y la Internet se podría informar y formar ciudadanos”.
América latina y el socialismo del siglo XXI
La Sudeban calificó con 71.67 puntos la salud de su sistema bancario, aplicando el método internacional de evaluación Camel, el cual toma en cuenta aspectos como:
Suficiencia patrimonial, calidad de activos, gestión administrativa, liquidez y rentabilidad.
Un 70% superior al de los gobiernos neoliberales anteriores en el mismo período. En 2010 el sector bancario privado alcanzó un 15’4% de utilidades más que en el ejercicio 2009, y en el 2011 un 52% que en el ejercicio 2010, aproximándose sus utilidades a 500 millones de dólares.
A pesar de que la teoría económica dominante, la neoclásica, puso todo su empeño en la esfera de lo mercantil, en lo cuantitativo, así como en la pretendida “neutralidad” de la tecnocracia, nuestros países con el neoliberalismo van a vivir uno de los momentos más desastrosos de su historia, tanto en lo económico como en lo político y social.
Desde Washington, desde donde se movían los hilos de este modelo, llegaban un sinnúmero de recetas conocidas como ajuste estructural (muy similar a lo que está viviendo Europa en estos días, azotada por las políticas de su “partenaire” Alemania), medidas que estaban orientadas a alcanzar:
1) Una mayor disciplina fiscal, con restricción directa en la inversión pública, una reforma tributaria para el adelgazamiento y debilitamiento del Estado, en beneficio de las grandes fortunas;
2) Una gestión privada de los medios de producción;
3) Defensa del derecho de la propiedad privada por sobre los derechos sociales, colectivos y públicos;
4) Liberalización de la tasa de interés y desregulación de mercados financieros;
5) Y una inserción en el comercio mundial a partir de una apertura sin condiciones.
Todas estas medidas limitaron rotundamente el rol del Estado como regulador de la economía, dejándolo prácticamente como un mero promotor de las políticas funcionales al sector empresarial. La soberanía de nuestros países quedó reducida en favor de los intereses extranjeros, reproduciéndose de esta manera una cultura de inserción subordinada y desigual en el mundo.
Contradicciones socialistas
Es desde esos parecidos con la socialdemocracia europea desde donde se puede entender que los procesos latinoamericanos que se denominan a sí mismos como los más radicales, generen incongruencias en el ámbito del sector financiero privado como las siguientes:
• En Venezuela, la Superintendencia de las instituciones del Sector Bancario ha definido el pasado mes de abril a este período como “el mejor momento en su historia”, haciendo referencia a la situación actual de la banca.
• En Bolivia, según datos de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (Asfi) se revela que las utilidades que obtuvieron las entidades pertenecientes al sistema financiero a junio del 2011 fueron de 176,2 millones de dólares, superando en 7,88% las obtenidas por este sector durante toda la gestión 2010. Son 21 grupos corporativos, empresariales y de inversiones los propietarios de todo el sistema bancario boliviano.
• En Ecuador, el crecimiento acumulado del sector bancario privado fue durante los tres primeros años de gobierno de Correa.
Tras más de cinco años de gobierno de la revolución ciudadana, 62 grupos económicos concentran el 41% del PIB, teniendo el sector privado un beneficio superior al 54% del que obtuvo durante los mismos períodos de gobiernos inmediatamente anteriores a Correa, los cuales eran de perfil neoliberal.
En resumen, el llamado socialismo del siglo XXI, carente como se puede ver del histórico concepto de lucha de clases, ha permitido que en sus respectivos países, los sectores excluidos de la sociedad nunca estuvieran menos mal, y que sus grupos económicos poderosos nunca estuvieran mejor. Algo muy parecido al rol desarrollado en Europa por la socialdemocracia durante la segunda mitad del siglo pasado.
CIBERGRAFIA
Alguna información a sido tomada de otros glogger y a sido modificada.
https://www.semana.com/economia/articulo/que-pasa-con-la-economia-en-america-latina/404185-3
http://nuso.org/articulo/impactos-economicos-y-politicos-en-america-latina/